En 1947, se descubrieron los Rollos del Mar Muerto, los manuscritos bíblicos más antiguos jamás encontrados.
En su interior, no solo se hallaron la mayoría de los libros del Antiguo Testamento, sino también once copias del Libro de Enoc, el Libro de los Jubileos, el Libro de Tobías y muchos más.
Los libros que los concilios religiosos retiraron en el año 90 d. C. permanecieron enterrados durante más de 1600 años.
La Biblia etíope conservó estos libros durante todo ese tiempo. Mientras Occidente la retiraba, Etiopía preservó lo que los Rollos del Mar Muerto confirmaron posteriormente.